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Historia de Zacapala.
El pasado de Zacapala...

Toponimia:

Glifo de Zacapala
Zacapala

El significado del nombre de la población, proviene de las radicales nahuas

"zacatl": Que se traduce como paja de milpa o como regionalmente se conoce como zacate.

y "palani": Traducido como Podrir, que se pudre.

Dandole un significado: "zacate que se pudre".

Zacapala es un asentamiento humano que remonta al siglo IX cuando fue ocupado por tribus de origen mixteco y popoloca.

 

 

Imagen de la Iglesia de Zacapala en años antes de 1990

Old

La iglesia de San Juan Evangelista fue concluida en el año de 1700. El archivo eclesiástico se conserva a partir de 1842.

De sus reconstrucciones hasta el año 2005

Media

El registro civil se fundó en 1872. Se erige en Municipio Libre en 1872.

Iglesia Actual

Moder

Origenes.

Zacapala es un asentamiento humano que remonta al siglo IX cuando fue ocupado por tribus de origen mixteco y popoloca.

Popolocas históricos

En los primeros años del periodo teotihuacano, se estableció en una porción de nuestro territorio un grupo minoritario, al que se le ha nombrado popolocas históricos. El sur de Puebla, el norte de Oaxaca y el este de Guerrero fueron lo zona de su ubicación. Pero el punto central de reunión se situaba en el triángulo que forman, hoy dio, las ciudades de Aeatlón, Tepeaca y Tehuacán.

Valle de Tehuacán, Puebla.

Moder

El sitio arqueológico "Santo Nombre" puede ser la ciudad más grande del Valle de Tehuacán y de la Mixteca poblana del México Antiguo. http://tlacotepec.org/

La cultura de los pobladores se enriqueció con la influencia de Teotihuacán, a tal grado que la cerámica, ojo que se le ha llamado Nuñuma y Nuiñe, producida por los popolocas históricos se comerciaba con una gran parte del oeste de México y Centroamérica, Sobemos que los popolocas históricos tenían ciudades-estados y centros urbanos, frecuentemente fortificados.

La economía se basó en la agricultura, el comercio y la producción de sal; en la elaboración de articulas de algodón y en la fabricación de varios herramientas de piedra.
La organización social y política estaba dividida y se fue acentuando hasta formar un grupo poseedor de conocimientos religiosos y científicos que detentaba el poder político y militar.

Los cargos de menor importancia los ocupaba la gente del pueblo, por medio de un sistema de rotación del pueblo.
Tenían varias técnicas de irrigación; entre ellas los canales de riego, represas, acueductos y cultivos por terrazas, con lo que se lograba una producción más intensa en la agricultura. También tuvieron una escrituro basada en jeroglíficos, que ya se ha ido descifrando y hacen referencia a la religión, al sistema calendárico y o las ceremonias o rituales.

De sus construcciones, hoy varias al sur de la entidad; La de Tehuacán el Viejo; Los grandes cués o montículos de San Juan Ixcaquixtla, en donde edemas había esculturas que representaban a sus dioses; las de Zoquiaque, Atoyatempan, Santa Clara Huitziltepec, San Andrés Mimiahuapan, Tetelzingo, la fortaleza de Cuthá y San José de Gracia, en el municipio de Tepexi de Rodríguez, donde hay una pirámide cónica de ocho cuerpos.

Un ejemplo de organización de los popolocas históricos fue Tepexi de Rodríguez.
Aquí hubo cuatro áreas de asentamiento; es decir, que lo ciudad se formó de otros tantas comunidades, distribuyéndose entre ellas el poder político.

No tenían uno organización militar con personal especializado. Parece ser que el símbolo utilizado para representarse era el ciervo, pues cuenta una leyenda que de una mujer y de un ciervo nació el dirigente de los popolocas-históricas llamado Mazatzin, que quiere decir "pequeño ciervo". Asimismo, en San Francisco Otlaltepec se relata la misma leyenda.

Su decadencia, a finales del siglo IX se debió, posiblemente, a que la tierra cultivable se erosionó, por lo cual se quedaron sin el principal sustento; a las luchas internos entre elpueblo y a la llegada de nuevos grupos con mejor organización política y militar, que comenzaron a Domar la zona.

Se estima que para esta época algunas tribus popolocas se mudaron para el suroeste, donde comenzaron a formar los primeros asentamientos de lo que hoy es conocido como Zacapala, aunque no hay ningún registro sobre la fecha aproximada de sus asentamientos, solo se tienen registros que fue en el siglo IX. Haciendo su asentamiento en una zona que hoy día, se conoce como “Los Teteles”, que se encuentra ubicado cerca del Rio Ajamilpa que es un brazo del Rio Atoyac. Un lugar perfecto para continuar con sus actividades agrícolas.

Con la decadencia, los popolocas históricos que poseían el poder y los conocimientos se  convirtieron en una minoría especializada, y tenían como deber principal, como artesanos especialistas, el complacer los necesidades de grupos que dominaban. Ahora, el Territorio poblano.

Ruinas de Tepexi el Viejo

De las edificaciones de Tepexi el Viejo queda muy poco y en su mayor parte, están destruidas por la acción del tiempo. Las construcciones se encuentran en la parte alta de una montaña. Las laderas, que se dividieron en ocho cuerpos, se recubrieron con piedras, con el fin de que sirviera como muralla para defender lo ciudad y de que diera la apariencia de ser una pirámide.

En la cima se ven restos de templos, habitaciones y otras construcciones, algunas de ellas asentadas al pie de las laderas. El material que se utilizó para edificar fue la piedra labrada, en forma rectangular y acomodada como si fuero ladrillo. En las plazas se han encontrado varias tumbas, en las que hay esculturas, como lo que representa a Xipe Totec que mide un metro 20 cm de alto y tiene orificios en los brazos y piernas.

En uno de los entierros se halló a un personaje que tiene varias ofrendas, como cráneos y cerámica; también el lugar donde estaba enterrado tenía varias copas de cinabrio (mineral de color rojo con el que se hacía pintura).

El capitán del ejército español Guillermo Dupaix, que vino a Nuevo España en 1804, le llamo la atención sobre la división en ocho cuerpos de las laderas, al mencionar que si hubiera un ataque y los asaltantes se apoderaron del primer cuerpo, quedaban dominados por los defensores que ocupaban el cuerpo superior. De esto manera se presentaba una mejor defensa según fuera el mayor número de pisos, por lo que se debía considerar o Tepexi el Viejo como una gran plaza fortificada.

Nueva España, Obispado y Hacendado.

Como sabemos se sugestiona que los primeros pobladores de Zacapala, estuvieron asentados en “Los Teteles”, puesto que ahí se encontraron restos de antiguos asentamientos, que después de haber permanecido olvidados y cuebiertos por el tiempo. Los saqueadores los visitarían nuevamente para colectar antiguas reliquias asi como fortuna en monedas de oro y plata, que para las últimas épocas durante las revoluciones se manejaban las monedas de Oro y Plata. Las monedas de Oro eran los hoy conocidos “Centenarios”.

Virrey Antonio de Mendoza
No está definida en ningún documento la mudanza de los pobladores de Zacapala de los “Teteles” hacia el centro de lo que hoy es la población de Zacapala. Tampoco hay algún dato de registro que especifique cuando formo parte de la jurisdicción de Tepexi.

Con el dominio español, ya para el año 1535 estando de emperador de España, el Rey Carlos V, formo un Virreynato para “Nueva España”. Antonia de Mendoza el primer virrey, representante del Rey Carlos V, Gobernador, capitán general y súper intendente. Dividiendo las provincias y creando alcaldías con el propósito de tener mejor control de las poblaciones.

Una de las alcaldías mayores estaba en Tepexi de Rodríguez, aunque no se sabe con certeza si había una clase de jurisdicción para el nuevo Zacapala. O Zacapala aún era independiente, ya que en esta época tan revuelta había Pueblos indios que eran gobernados por jefes indígenas. Los primeros alcaldes ordinarios fueron, en 1531, Álvaro López; en 1532, Alonso Camacho y en 1533, Alonso Galeote.

Con el dominio español y religioso, el obispado de Puebla, llegaría para el año 1560 en distintos pueblos considerados aun indígenas, entre ellos el hoy “Tepexi de Rodríguez”, como era de esperarse tardaría poco para que también se infundiera la religión católica en Zacapala.
Por otro lado las alcaldías

En busca de la libertad.

Después de años de guerras para la independencia. Para el año 1825, un 18 de Marzo en Puebla se instaló un congreso local para redactar la constitución que regiría a nuestra entidad.

José María Calderón

El 7 de diciembre del mismo año, los diputados Antonio María de la Rosa, Antonio Díaz, Manuel de los Ríos, José María Oller, Antonio Manuel Montoya, Mariano Garnelo, Patricio Furlong, Joaquín José Rosales, Rafael Adorno y Joaquín de Haro y Tamariz, rubricaron el histórico documento que promulgo el general José María Calderón, primer gobernador constitucional del estado.

Esta constitución señalo en su artículo primero como partidos integrantes del estado: Acatlán, Amozoc, Atlixco, Chalchicomula, Cholula, Huauchinango, Huejotzingo, San Juan de los Llanos, Tehuacán, Tepeaca, Tepexi, Tetela, Teziutlán, Tlapa, Techimilco, Tuxpán, Zacapoaxtla y Zacatlán, los de Ometepec y Tlapa se separaron más tarde de Puebla. Para incorporarse al estado de Guerrero.

47 años más tarde, Zacapala se uniría como municipio de Puebla en 1872.

Según los registros más antiguos donde se constituye como municipio libre del Estado de Puebla. Puesto que a partir de este año se conserva el Registro Civil; ya como municipio constituido.

 

 

Hacendado.

Se formaron las haciendas, que era una forma de organización y administración.
Los Dueños Hacendados y Los obreros.

Basando su economía en el trabajo de la tierra, dentro de sus principales actividades estaban:
La producción de Caña, Maíz, Frijol, Chile, Aguacate, Melón, Sandia, Papaya, entre otras cosechas.

Las haciendas principales de Zacapala.

HACIENDA, EL  TRAPICHE.

ESTADO EN EL QUE SE ENCUENTRA: Actualmente fraccionada en propiedades y pequeñas parcelas.

DATOS HISTÓRICOS:

La hacienda fue un centro importante de trabajo en esta población y como no había otra en su género, no se le distinguió con un nombre específico. Llamándosele simplemente La Hacienda aunque también era conocida como El Trapiche. Una antigua tradición dice que se trató de un latifundio en posesión de los frailes dominicos. Abarcó parte del hoy ejido de Coatzingo, parte del ejido de Zacapala, ranchos como  El Tecomate, El Xintete, El Naranjo, Agua Chica, El Negrito y más; limitando al noreste  con las Haciendas El Rosario y Victoria, esta última también propiedad de los dominicos, en que tenían por límite el Río Ajamilpa. Grandes fracciones son propiedades que fueron vendidas y luego repartidas entre la familia al entrar en vigor las Leyes de Reforma, ya que estas como otras haciendas, solo pudieron permanecer mientras contaron con el beneplácito del Gral. Porfirio Días. En la correspondencia del grupo ejidal ante la Comisión Local Agraria en su lucha por la tierra, frecuentemente se menciona el latifundio Trapiche Viejo, específicamente en oficios del mes de marzo de 1935 dirigidos al Jefe de Procuradores de Pueblos del Departamento Agrario se menciona que tanto las fincas de Joaquín Palacios, Manuel Sánchez, Félix García, Concepción Sánchez y Aniceto García todo fue del latifundio Trapiche Viejo.

Valle antiguamente ocupado en el cultivo de caña de azúcar

La primera forma de explotación de estas tierras, fue la ganadería. En la confluencia del Rio Ajamilpa con barranca Santa Ana, antes de la creciente de 1955 existían vestigios de lo que fue El Obrador, lugar donde se le daba tratamiento a la carne de ganado cabrío y de res para su comercialización, la que se tenía que hacer por mediación de sus aliados en Tecamachalco, que si contaban con autorización legal para esta actividad.

A principios del siglo XVII atrajo a los dominicos  los beneficios que podrían obtenerse de las tierras regadas por el rio Ajamilpa, siendo que en esos tiempos ya estaba dando buenas utilidades la producción cañera en Izucar de Matamoros, decidieron aprovechar las Mercedes que estaba otorgando la corona para la producción de azúcar, y traer la caña  a estas tierras echando a andar un trapiche bajo la dirección de españoles. El dulce obtenido no fue para producir azúcar, sino panela que tanto en esta región como en el área de Izucar, era muy solicitada para la elaboración del aguardiente. De esta época solo existen narraciones y leyendas que no nos ofrecen ningún dato histórico. Cuando El Trapiche Viejo ya está en manos de  Criollos, aparece el nombre de  Don José Marín, radicado en Tepexi de la Seda, le sigue su hijo Donato Marín, con quien termina la sucesión Marín, que aunque se puede mencionar solo a los dos últimos, se sabe que perteneció a la familia por varias generaciones, pues Donato vende a Isaac Sánchez. A su muerte es su hermana Concepción Sánchez quien se hace cargo de la administración de la Hacienda. Doña Concepción se casó con Don Félix García y ambos abrigaron importantes proyectos,  pero la Revolución no los dejo realizarlos, más bien tuvieron que enterrar una parte del equipo y otra mas ocultar con basura y ramas, pues aparecieron bandas de facinerosos que al amparo de la tal Revolución hacían desmanes y destrozos por donde quiera. Cuando la situación política comenzó a tener cierta estabilidad, se abrió nuevamente la Hacienda como fuente de trabajo. Se hicieron cambios importantes en su restauración, para lo que se trajo a una persona experimentada de un ingenio de Acatlán, Don Abrahán Barragán. Se instalaron nuevas calderas, cañerías de concreto, grandes tinas de reposo de acero y una alta chimenea. Don Abrahán  Barragán instruyo en todo lo referente al manejo del nuevo equipo al Sr. Ciro Zapata Lara quien fungió como maestro de máquinas.

Los dueños de la Hacienda, siempre radicaron en Tepexi, teniendo acá un representante o administrador que se hacía cargo de su funcionamiento, fue a Don Gregorio Abreu que le toco el difícil estado provocado por la Revolución, pues tanto los grupos rebeldes como el ejército, tomaron los campos de producción cañera como pasto seguro para sus caballerías. Cuando tuvo lugar la restauración, fue administrador Erasto Sánchez, solo conocido como  Tacho Sánchez, que en 1932 fue invitado por el señor Cura Abundio Espinosa a administrar la Hacienda El Rosario.  El último que ocupo ese puesto fue Don Pablo Balbuena Sánchez que muchos años había estado como maestro de calderas.

Sabemos que en todas las haciendas de nuestro país, funcionaron las tiendas de raya, y Zacapala no podía ser la excepción. La amplia casona de los amos, estaba situada en la calle principal y frente a las oficinas Municipales, lo que hoy llamaríamos la Explanada de la Presidencia Municipal, esta casona fue pasando por años -debía decir por siglos- por los diferentes dueños de la Hacienda, pues se consideraba parte inherente a la misma. Los amos pocas veces la visitaban, y cuando esto ocurría la gente salía a recibirlos aunque solo fuera para admirar la elegancia de las damas o las relucientes monturas de los caballos. En los días de raya el pagador llegaba escoltado por una docena de carabineros, y era por una pequeña ventanita que pronunciaba un nombre, otra persona lo repetía afuera y el peón nombrado acudía a recibir su paga de acuerdo a la lista de raya que había entregado el administrador. Aparte de lo raquítico del salario, se elevaba el precio de los productos, para que el dinero siempre quedara en manos del amo. Cuenta un ex peón, D. Dámaso Lima… había que pagar la deuda de la semana anterior, abonar una parte de lo que sacaste en esta semana. “Pero mira como el patrón es generoso me dijo que tu solo le pagues tres pesos y lo demás en la siguiente semana, por lo que todavía alcanzas uno cincuenta”. No sé si el peón pudiera retirarse agradecido o satisfecho, pero si sé que no tenía alternativa.

A Doña Concepción Sánchez y Félix García les sucedieron sus hijos Ricardo y Lucila García Sánchez, quienes pocos años pudieron disfrutar de los beneficios de la Hacienda pues un grupo de agraristas puso en ella sus ojos en 1932, año en que un grupo organizado en  El Xintete le quita 305 has. La finca El Tecomate, fue vendida a los hermanos Jacinto, Cleofás y Cornelio Bravo Huerta.  En este mismo tiempo por mediación de Adulfo Tobón Montero, se vende en fracciones la finca El Rincón. Una de las últimas fincas a rematar fue El Agua Chica, también conocida como Agua Chilpa. En estas operaciones como don Ricardo García Sánchez no poseía escrituras a su favor, para poder firmar los contratos de compra-venta, ante el C. Juez presentó una Carta Poder firmada por su tío Manuel Sánchez y por su madre doña Concepción Sánchez, según consta en escritura de fecha seis de junio de 1941- mil novecientos cuarenta y uno- otorgada a favor de Jacinto Bravo Huerta, por dos fracciones de Agua Chica.   Lo mismo se hizo con el casco de la hacienda por medio de Pablo Valbuena Sánchez y Aniceto García. Fue en el año de  1940 que  “los amos” tuvieron que retirar el equipo antes de que también lo perdieran.

Fuente.
© Monografía Estatal Puebla. Recopilación de Información popular. -Cronista de Zacapala (Información Haciendas).





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